domingo, 8 de agosto de 2010

Lemoncello Casero

Como en la puerta de casa tengo un árbol lleno de enormes limones que quieren un poco llamar la atención y un poco caer sobre mi cabeza, decidí hacer buen uso de su opulenta existencia. Al principio no sabía si hacer limonada, o dulce, o lemoncello. Finalemente me decidí por este último porque fue el que me pareció que tenía mayores probabilidades de éxito (y no es que hayan borrachos en casa....pero es mas factible que se consuma algo de ese estilo, incluso por las visitas).

Primero que nada procedí a cosechar los limones del árbol:



Para ello, (ya que la mayoría de los limones estaban muy altos), tuve que ingeniar una inquietante herramienta que consistió en un filoso cuchillo atado a un palo de escobillón. Observen que rústico me quedó jejeje.



Y así obtuve mis flamantes limones....(no hay videos de cuando los coseché, pero hubiera sido un boom en youtube)



Entonces comenzamos....

1) Primero que nada pelamos los limones con un pelapapas o cuchillo. De forma tal que retiremos solamente la parte amarilla. La cobertura blanca (mesocarpo) de los limones les da un toque amargo (compuesto por agua, fibra y celulosa), asi que tendremos cuidado de no incluirla.


¿Qué compuesto tiene la cáscara del limón?
Clorofila: es el pigmento color verde que le permite realizar la fotosíntesis. A medida que el fruto madura la clorofila se transforma en azúcares de alto contenido energético y poco a poco va apareciendo el color amarillo del fruto.
Caroteno: Es un pigmento que aparece a medida que va degradándose la clorofila y es el responsable de la aparición del color amarillo en los frutos maduros. Al ingerirse el cuerpo humano es capaz de transformarlo en vitamina A.
Xantofila: Es otro pigmento muy parecido al caroteno en cuanto a composición química.
Aceite esencial de limón: Es el producto más utilizado de la cáscara y el que más nos interesa. Está compuesto por estearoterpenos (citropteno, alcanfor, etc.), sesquiterpenos, alcoholes y cetonas que son las responsables del aroma y las propiedades terapéuticas del limón.


2) Una vez que obtuvimos las cáscaras, las hidratamos en alcohol (yo conseguí uno destilado especial para realizar licores). Y las dejamos reposar unos 5 días, hasta que nuestro alcohol tome un color amarillo dorado y adquiera un fuerte aroma cítrico. Es entonces cuando podemos retirar las cáscaras (no las tiren, que después las vamos a volver a usar), y nos queda el alcohol aromatizado.




3) Paso seguido realizamos un almíbar. Utilizamos 500 gr. de azúcar y 500 cc de agua. Cuando se diluye totalmente el azúcar y la preparación toma un color ligeramente rubio lo retiramos del fuego.






4) Finalmente, los 500 cc de almíbar se mezclan con 250 cc de alcohol aromatizado y se envasa en una botella de 750 cc. (1/3 parte con alcohol, y 2/3 partes con almíbar).

La preparación se mezacla bien y se lleva a heladera, y una vez fría se sirve y listo!!!! Nuestro lemoncello para agasajar a los invitados (y a nosotros también !!)



Pero, como en casa no nos gusta tirar nada, las cascaritas que nos quedaron las vamos a secar un poco al horno a temperatura mínima, y una vez secas las vamos a moler o procesar en la batidora, procesadora o minipimer y vamos a guardar nuestro polvo de limón para saborizar preparaciones como tortas, galletitas, o porque no, carnes, ensaladas, etc...





Y así queda nuestro polvo de limón!!!!


Adiós!!!

1 comentario:

Susana B. Arroyo Parisi dijo...

Me encantó! y tbn me encanta este blog, es un placer de seguirlo!